jueves, febrero 12, 2009

Personajes de la Historia

Se habla mucho de lo bueno o lo malo que es alguien, o de cómo fue. Como si todos pudiéramos ser considerados buenos o malos, con esa grandeza propia de héroes y mártires y ese odio hacia los que no son bien considerados por la historia.

Pero lo cierto es que todos los personajes históricos de renombre, aquellos que son recordados, no suelen ser personas anodinas o que reúnan todas las características que puedan esperarse de un buen individuo en un término medio. Más al contrario, suelen ser personas que destacan tremendamente en determinadas facetas y que son un desastre en otras: grandes generales, que cuando no batallaban eran borrachines pendencieros; libertadores que actuaron como tiranos; conquistadores que arrasaron, mataron y traicionaron por eregirse árbitros o virreyes del Nuevo Mundo, etc.

Naturalmente conocemos los mejores discursos y obras de todos ellos, pero no todo lo que dijeron o hicieron, o por lo menos, no es la parte que más se difunde.

Carl von Linné, naturalista del s.XVIII, que sentó las bases de la taxonomía moderna y que pone el rostro a los billetes de 100 coronas suecas, dijo en una ocasión del negro africano que era "pícaro, indolente, negligente y dominado por el capricho".

El Presidente y juez del Tribunal Supremo de los EEUU Roger B. Taney, en 1857 dijo en el caso de Dredd Scott, que una persona negra "no tenía ningún derecho que un hombre blanco necesitara respetar".

En un debate, Abraham Lincoln comentó que

"No estoy, ni nunca he estado, a favor de ocasionar de forma alguna la igualdad social o política de las razas blanca y negra… Además diré que existe una diferencia física entre las razas blanca y negra, la cual, supongo, impedirá por siempre a las dos razas vivir juntas en términos de igualdad social y política; como no pueden vivir de esa manera y deben permanecer juntas tiene que haber una posición de superiores y otra de inferiores; y estoy, como cualquier otro hombre, a favor de que la posición superior se le asigne a los blancos".

Posteriormente también matizaría lo dicho:

"Diré entonces que no estoy y nunca he estado a favor de lograr de manera alguna la igualdad social y política entre las razas blanca y negra - que no estoy ni he estado a favor de hacer a los negros votantes o jurados, ni de calificarlos para cargos públicos, ni de casarlos con gente blanca; y diré además que hay una diferencia física entre las razas blanca y negra la cual creo prohibirá por siempre a las dos razas vivir juntas en términos de igualdad social y política. Y en tanto no puedan vivir así, mientras permanezcan juntos debe existir la posición de superior e inferior, y yo más que cualquier otro hombre estoy a favor de tener la posición superior asignada al hombre blanco. Digo en esta ocasión que no percibo que por el tener el hombre blanco la posición superior al negro le deba ser negado todo"

En otra ocasión Ted Roosevelt dijo:

"No llego al extremo de pensar que los únicos indios buenos que existen son los indios muertos, pero creo que éste es el caso de nueve de cada diez, y no quisiera averiguar demasiado detenidamente lo que sucede con el décimo. El vaquero más depravado tiene más principios morales que el indio común."

Luego nos sorprendemos de lo que hizo Hitler, solo porque lo hizo en menos tiempo y de manera sistemática. Y estos de aquí arriba, eran personas queridas, respetadas o muy bien tratadas por la Historia.

Y luego dirán que la Historia no se manipula ....

viernes, febrero 06, 2009

No me queda más semen

¿Habéis pensado alguna vez en algún momento, lo que sería estar masturbándose todo el día y que te pagaran por ello? A primera vista puede parecer estupendo, pero hacerlo por obligación y tener que mantener el rendimiento ... con los años, puede ser una esclavitud.

Y parece que por eso, Cleopatra ya tenía un esclavo dedicado al tema. No es que se diera baños de semen (pobre esclavo) como hacía con la conocida leche de cabra, pero por lo visto si que se lo extendía por su cuerpo. Me hubiera gustado ver a esa condenada hoy, ya no sería reina, posiblemente se habría deslumbrado al ver todos los productos de belleza que se pueden comprar las mujeres en nuestros tiempos y estaría arruinada, o sería artista de cine, para poder gastarse la barbaridad de pasta que se dejan algun@s famos@s en el tema.

Pero volviendo al esclavo, lo importante no es su trabajo, sino de que manera lo motivaban para aumentar la productividad (claro que solo ver, solo ver, debe ser un sufrimiento) y por otra parte, me pregunto, ¿cómo lo eligieron? ¿Se hizo un macro concurso espermático? ¿O cada vez que entraba un nuevo esclavo al servicio de Cleopatra le hacían una medición para ver si podía mejorarse la producción?

La verdad es que luego decimos que algo es una novedad y lo cierto es que acaba siendo una nueva costura del mismo pañuelo.

¿Entenderán ahora las mujeres nuestro esfuerzo sin igual por ayudarles a rejuvenecer? A los adolescentes podrían pagarles un sueldo extra por colaborar en la producción masiva de crema rejuvenecedora.

Bueno os dejo con un par de enlaces de la noticia: y uno, y dos.

Saludos

lunes, diciembre 22, 2008

Como la idiotez debería extenderse

Ayer estaba empleando mi cerebro en plantearme una curiosa pregunta.

Recuerdo que hace algunos años leí un libro que trataba de la estupidez humana. Según su autor, del que no he logrado acordarme (regalé el libro a un amigo porque me resultó genial) las personas inteligentes tienden a pensar que la mayoría de la gente es inteligente, pero lo cierto, según su planteamiento, es que a la gente inteligente le gusta pensar que la mayoría de la sociedad lo es, le hace sentir bien sentirse dentro de la mayoría, formar parte de una tendencia mayoritaría y ver que no está solo.

Según él, la realidad es muy distinta, las personas inteligentes y cabales son una minoría, muy minoritaria para ser exactos. Eso quiere decir, en resumidas cuentas, que vivimos rodeados de idiotas, unos los son de forma evidente y otros no lo saben; están los que no quieren creérselo, los que piensan que los idiotas son los demás, y un reducido número de optimistas obstinados en pensar que el resto son mejores de lo que realmente son.

Hace un año aproximadamente leí un artículo que hablaba sobre que las mujeres inteligentes se casan bastante menos, o no lo hacen; y que los hombres inteligentes se casan con mujeres que lo son menos, que no rivalizan con ellos o que simplemente no pueden desbancarles, es algo así como eliminar la competencia en casa. Aquí tenéis un artículo relacionado, aunque no el que yo leí.

Por tanto, solo tienen hijos, mayoritariamente, los hombres inteligentes con las mujeres que no lo son tanto. Si a este dato, añadimos un estudio que asocia la inteligencia de los hijos a la de las madres que los tienen, la inteligencia humana tendría que haber decrecido con el tiempo.

En cada generación los hij@s serían más tontos y de esos, los más listos se casarían con mujeres que lo son menos, con lo que poco a poco, nuestra inteligencia iría decreciendo. Es decir, que llegaría un punto que todo serían familias de idiotas. Sin embargo, parece que siempre existen o existirán algunos individuos inteligentes, pocos, pero algunos.

¿No resulta esto contradictorio? Es como si la naturaleza y nuestros genes se negaran a ver como nos reducimos a la más absoluta oscuridad. Nuestra tendencia natural combate nuestra naturaleza genética. ¿Será nuestra historia genética lo bastante vieja para conservar permanentemente los genes de la inteligencia más allá de nuestra propia estupidez?

¿Quiere eso decir que es imposible eliminar características concretas de la raza humana porque nuestros genes volverán a reconstruirlas?

De momento, seguiremos con nuestra idioteces, luego, ya veremos.

viernes, diciembre 19, 2008

Un alivio completo

Esta semana leí las novedades sobre como será la que parece última entrega de Terminator, una saga que siempre me ha gustado, donde se plantea que el genio humano al final conseguirá inculcar la inteligencia a las máquinas, quienes se harán con el poder y nos destruirán.

No parece que sean máquinas inteligentes, a fin de cuentas, cualquiera sabe que nos vamos a destruir solos y que no necesitamos ayuda para terminar con nuestra civilización, prueba de ello es nuestra capacidad reconocida por otras especies para destruir sus entornos, generar desastres naturales y erradicar toda forma de vida que no sea la nuestra.

Pero volviendo al tema, yo estaba preocupado por ese futuro donde los humanos seríamos como Dios y le daríamos vida e inteligencia a esas máquinas, que acabarían por superarnos. Pero no, me acabo de enterar de que sistemas supuestamente sofisticados, con capacidad destructiva u ofensiva, donde la inteligencia artificial puede suponer una ventaja crucial, van a ser sustituidos por sistemas Windows.

Alguna sesera curtida ha pensado que Windows es un gran sistema para ser empleado en submarinos nucleares. Gracias a estas personas, ahora tengo la certeza que ningún sistema inteligente acabará tomando conciencia de lo que es y nos sustituirá. No se conoce manera ni procedimiento para que un sistema Windows logre tal cosa, jamás ha sucedido que esos sistemas estuvieran por encima de las capacidades esperadas. No debemos preocuparnos porque esos sistemas lleguen a gobernar nuestras vidas o alcancen cotas de inteligencia que las puedan convertir en una amenaza. ¡Solo debemos preocuparnos de que no fallen!

Y todos conocemos la sobrada eficiencia ante cualquier circunstancia no prevista de un sistema Windows, lo hemos visto miles de veces, alcanzando cotas de respuesta que nos llevan al paroxismo absoluto. Estamos protegidos, estamos seguros. La inteligencia artificial ya no es un riesgo, ni tampoco la inteligencia humana, parece más al contrario que el peligro, como siempre recae sobre los niveles de estupidez que podemos llegar a asumir.

Por cierto, ¿¿para cuando un médico robot programado con Windows capaz de operarte??

Viva la seguridad.

De vuelta

Es verdad que no siempre puede uno escribir todo lo que le gustaría y que pasamos por etapas de nuestra vida, que como decirlo, no se caracterizan por su regularidad precisamente.

Como últimamente estoy algo liado en los tribunales con la constructora que estaba haciendo mi casa, pues parece que tengo olvidado el blog, pero no, no es cierto.

Pienso volver a retomarlo, pero de momento tendré que conformarme con el poco tiempo que tengo y hacer lo que pueda.

Como decían en el Señor de los Anillos, no podemos decidir lo que pasa en el tiempo que nos ha tocado vivir, solamente podemos decidir como afrontarlo.

Saludos

domingo, noviembre 02, 2008

Planes de pensiones

A veces pienso en como dilapidamos nuestro dinero los españoles, y es cuando me doy cuenta de que la forma más idiota de tirarlo, es invertir en un plan de pensiones. Para empezar, algunos de mis amigos que poseen uno, se quejan de que pierden dinero... ¡¡¡ incluso cuando la bolsa sube !!!!

Naturalmente son los clientes los que pierden su dinero; los que gestionan los fondos de inversión y planes de pensiones cobran igualmente sus sueldos, tienen sus beneficios anuales, sus comisiones, etc. ¿Cómo pueden mantener sus comisiones y tarifas cuando en un año no han logrado que se revalorice nuestro dinero y encima han perdido parte de tus ahorros? ¡Tendrán poca vergüenza!

¿Existe algún otro negocio donde puedas cobrarle a alguien por haber perdido parte de su dinero? Y no hablemos de que el dinero invertido se revalorice lo que la inflación, es decir, que no pierdas poder adquisitivo, porque en ese caso, la mayoría de los fondos suspenden.

Es decir, que lo que logras ahorrar vale más este año que al siguiente. Así que si acumulas la depreciación anual, sumado a las pérdidas de los años malos, las comisiones de los fondos, ... pues que eres idiota si invierte en uno. Más te vale gastártelo o ahorrarlo por tu cuenta o fundírtelo en el bingo.

Y luego están los fondos americanos, que son una risa. Resulta que solo pueden invertir en empresas con un mínimo de calidad, es decir, solo pueden invertir en empresas que respondan a un determinado rating, que asignan a su vez otras empresas (ya huele a tongo, ¿eh?).

Si la empresa X tiene el rating adecuado, pues los fondos se pegan como idiotas por comprar sus bonos, acciones y demás y la empresa sube. Pero si la agencia de rating Z le baja el rating, todos los fondos que solo admiten tener en sus carteras acciones o bonos de empresas hasta un rating determinado se ven obligados a vender rápidamente las acciones. Como resultado el precio de la acción se hunde y todos los fondos pierden dinero, además hunden el precio de las acciones de la empresa X, con lo que cual hacen polvo su valoración en bolsa, y la posibilidad de responder a sus obligaciones financieras cuando los bancos reclamen más avales para no reclamar la devolución inmediata de los préstamos que toda empresa pide y necesita para crecer. Puede que sea una empresa que va bien y tiene buenas expectativas, pero no importa. La empresa puede quebrar, los pensionistas pierden una pasta, y los tíos de los fondos se comportan como hormigas descerebradas que aparentemente solo protegen a sus clientes, pero que en realidad colaboran en su ruina.

¡Genial!, ¿dónde hay que firmar para invertir toda mi pasta?

miércoles, octubre 29, 2008

Tolerancia o intolerante

Me resulta gracioso ver como en la televisión y los demás medios de comunicación se tacha de racista, facha o intolerante a aquellas personas que son tachadas de serlo en cuanto sus pensamientos o forma de proceder son distintos a la de los medios de comunicación.

Si uno piensa que las mujeres y los hombres son iguales es "como debe ser". Si dices que no son iguales y que no lo serán nunca (porque existen diferencias en la forma de ser, de pensar, en las capacitaciones y en los intereses) eres machista y anticuado.

Yo no he visto nunca a las mujeres coger una broca y un taladro para hacer el agujero en la pared y colgar el cuadro; ni cambiar una rueda; ni subir la botella de butano (hay honrosas excepciones). Tampoco he visto a los hombres levantarse tanto por las noches para cuidar de los bebés como se levantan las mujeres; ni tener su grado de paciencia; ni ser capaces de hablar y escribir a la vez, cosa que hacen ellas a la perfección. Son únicas para localizar lo que nosotros hemos perdido y no encontramos.

Existen (y está demostrado) habilidades distintas para cada sexo, en fuerza, destreza manual, forma de procesar, habilidades espaciales, vista perimetral, resistencia a las enfermedades, resistencia física, etc. Somos genéticamente distintos.

Eso sí, tenemos los mismos derechos. Y una mujer debiera poder hacer lo mismo que un hombre si quiere hacerlo; y un hombre hacer lo que hace una mujer, si quiere. Ya no se parte de una idea preconcebida de cuales son las tareas de cada sexo. Hay que negociar para repartírselas y distribuir el esfuerzo.

Ser iguales implica poder elegir, sin embargo, no nos engañemos, muchas veces no queremos elegir, queremos ir a lo conocido, a lo que vimos hacer a nuestros padres y madres. Pero si eso es así, y ambos sexos están de acuerdo, porque al final es la pareja la que debe entenderse, perfecto. Y si no, por lo menos nadie puede exigir al otro que se encargue de determinadas tareas por ser hombre o mujer, es esa exigencia la que impone una limitación al otro sexo, y por tanto es discriminatoria.

La cuestión es que muchos ya no saben hacer lo que hacían sus padres (ni ellos ni ellas), y ninguno quiere esforzarse, por eso hay tanto divorcio, tan poca paciencia, y tanto egoísmo.

Pero volviendo a lo principal, ¿quienes son los intolerantes?, ¿los que se jactan de ser tolerantes y acusan a los demás y los persiguen? Porque esos nunca aparecen de malos, y para mi, son los peores.

sábado, octubre 18, 2008

Que poco sentido común

Leo en el periódico El Mundo que por trasposición de una directiva europea, se van a simplificar los trámites para que una empresa española se eche a andar en la Unión Europea, el caso es que no solo se va a simplificar y armonizar las leyes entre países sino entre territorios.

Y comentan que se van a tener que alterar o modificar cerca de 7.000 normas estatales y autonómicas, lo que quiere decir en pocas palabras que en España legislamos demasiado y la mayoría de lo que hacemos es para proteger los intereses de sectores que no quieren abrirse al mercado (ni siquiera al español).

Se va aprovechar la ley para eliminar leyes arcaicas e incoherentes que dificultan que los sectores implicados sean ágiles y se adapten a los intereses de los profesionales. ¿Desde cuando los españoles necesitamos una ley o leyes europeas para ser coherentes dentro del territorio nacional? O sea, que es gracias a Europa que vamos a hacer en este caso, y en otros, las cosas bien. Y el Gobierno, se atreve a jactarse del importante esfuerzo que va a hacerse para modificar todas esas leyes, cuando debería darle vergüenza su existencia, y no vanagloriarse de su hazaña.

Ahora me entero que para anular leyes idiotas necesitamos a Europa, pensaba que con la coherencia de los gobiernos nacionales y autonómicos era suficiente, pero no, parece que deberíamos crear una organización nacional para terminar con las leyes idiotas, o mejor aún, una nueva "Santa Inquisición " para terminar con los idiotas.

De verdad, es penoso que se vanaglorien de hacer desaparecer cosas que son vergonzosas.
¡Gracias Europa por salvarnos de nuestra propia estupidez!

jueves, octubre 16, 2008

Un banco, hace dos años

Conversación entre un inmigrante y una sucursal bancaria hace dos años:

- ¿Así que es usted extranjero?
- Sí.

- ¿Tiene usted estudios superiores?
- No.

- ¿Está especializado en alguna profesión?
- No.

- ¿Trabaja?
- No.

- ¿Tiene vivienda?
- No.

- ¿Algún lugar oficial donde resida?
- Nada fijo.

- ¿Tiene usted familia?
- Sí.

- ¿Alguno con ingresos mínimos de 6000 € anuales?
- No.

- ¿Alguno con trabajo fijo?
- No.

- ¿Algún préstamo pendiente?
- Sí.

- ¿Padece usted de algo?
- No lo se.

- ¿Piensa consolidar su posición en España?
- Me gustaría.

- Bueno, pues como cumple usted con las condiciones necesarias, le podemos abrir una cuenta bancaria, darle préstamos con condiciones ventajosas y disponer de una tarjeta de débito.

- Sin comentarios. -

Y viviremos en la abundancia

Parece que el mundo desarrollado no quiere dejar de ser tan rico y tan consumista como es. No nos equivoquemos, somos lo que estamos arriba, y queremos seguir ahí. Hasta cierto punto comprendo esa postura, me parece fantástico poder continuar trabajando, pagando mi tele de plasma, mi nuevo coche con dos años de antigüedad, mientras sigo pidiendo dos veces por semana que McDonald's, Burger King, KFC, Telepizza, PizzaHut o cualquier otra franquicia me llene el estómago de comida basura.

Y encima ahora los países desarrollados podrán decirle al resto del mundo: es gracias a nosotros que vamos a superar la crisis (que nosotros creamos). ¿Veis?, es normal que no podamos dar más pasta a las ONGs que pululan por el planeta ni pensar en alimentaros o educaros mejor, porque luego pasan estas cosas y tenemos que financiar a nuestros bancos, y es mucha pasta. No importa si con el dinero que vamos a pagar podríamos acabar con el hambre en el mundo 17 veces, lo importante es seguir consumiendo y para eso se necesita financiación, sino el modelo se derrumba.

Era un buen momento para ver que nuestra porquería de sistema capitalista y consumista, el llamado capitalismo depredador no sirve. Pero no, dejemos las crisis existenciales para más adelante y que las afronte otro, que cuanto más tarde mejor, mientras tire el burro, yo no me bajo, a ver si me cogen para empujar ...

Y es que mientras todos miramos como esquivar el agujero de delante, nadie se acuerda ya del hambre que pasan en algunos países, ni de Irak, ni de Afganistán, ni de las demás guerras civiles que asolan el mundo. Pero a fin de cuentas, para qué les vamos a dar dinero a los negritos del África, si ellos están acostumbrados a ser felices con lo poco que les llega. Además yo ya necesitaba sustituir mi tele, que la del vecino es más grande y mi mujer quiere hacerse la liposucción, ¿o era lo de engordarse las tetas?

De todos modos, no hay para todos ¿no?, y alguien debe estar arriba y el resto abajo, mala suerte, que hubieran nacido en el Hemisferio Norte. Yo la verdad es que no he oído a nadie pedir que en vez de que nuestros gobiernos nos endeuden hasta las cejas, lo hagan un poco más y dejemos vivir al resto del mundo dignamente. No debe ser prioritario. Pero yo tengo la conciencia tranquila porque como nadie me ha preguntado, para esos están los gobiernos, ellos son los responsables.

De hecho, si lo pensamos bien, el mundo va como va por los errores que cometen las cabezas pensantes que aconsejan a nuestros gobernantes. Creo que haríamos un bien ingente si condenáramos a esas personas a la cárcel, ellos son culpables de asumir responsabilidades para las que a mi me falta valor, capacidad, falta de interés y disposición.

Y no hay que olvidar que nadie me ha preguntado lo que opino. Solo los políticos se acuerdan de mí y de mi voto. Que grandes personas que estiman mi opinión y me necesitan. No cabe duda, ellos no pueden ser los culpables. Son nuestros salvadores.

Tengo hambre, voy a pedirme una pizza. ¡Que asco de vida!

viernes, octubre 10, 2008

Hoy hablamos de la sonrisa de los bancos

No se si tendréis la fortuna de tener vuestras cuentas bancarias en el BBVA, pero parece que el comportamiento que podríamos detallar como: háblame, que yo te sonrío y luego hago lo que me da la gana, es una postura muy consolidada por los bancos españoles. Luego que nos digan que solo saben consolidar dinero y posiciones.

Para los afortunados que emplean la banca online, parece que somos los betatesters de todos los errores que puedan producirse. Me pregunto si también nos tendrán deferencia el día que los bancos decidan cobrarnos por sus servicios a través de la web cuando reduzcan drásticamente el número de sucursales. Recuerdo con nostalgia cuando intenté cambiar la clave de acceso a la web y el enlace estaba equivocado y lo que estaba intentando cambiar por error era la clave de operaciones. El resultado fue el bloqueo de muchas de mis operaciones y mi vuelta a la amada sucursal cercana a mi casa. Naturalmente se disculparon ... por email.

El otro día, en un ataque radical ecológico de esos que me dan de vez en cuando, y en un intento de simplificar mi compleja y crispante vida, se me ocurrió que quería dejar de recibir correo postal del BBVA, que recibo por toneladas, porque en la Central deben pensar que hasta el más mínimo movimiento entre mis propias cuentas es interesante para mí.

Mi mujer y yo, cansados de tener que ir los dos a los bancos para cualquier cosa, decidimos hace mucho ser cotitulares de todas nuestras cuentas. Todavía recuerdo cuando estábamos en La Caixa y nos dijeron que eso no podía ser, pero esa ya es otra historia. Y ahora resulta que para dejar de recibir correo postal del BBVA es necesario que los dos simultáneamente entremos vía web, y metamos nuestras claves. Y yo me pregunto, como lo hace mi mujer, que ni siquiera es usuaria de eso que el BBVA llama BBVA Net (banca online). Ahora resulta que tiene que ir al banco, pedir tarjeta de crédito, firmar un contrato especial, etc. Vamos, todo lo que hice yo para gestionar nuestros recibos, e ingresos vía web. Una forma muy eficiente por parte del BBVA de ahorrar costes, reducir el consumo de papel y ser líder en innovación y ecología.

Si es que los dos somos unos idiotas, ¿de verdad pensábamos que ser cotitulares de todas las cuentas iba a ser suficiente? Claro que no. La banca online ha conseguido reducir nuestras aspiraciones de autosuficiencia a cero e incrementar nuestros gastos con la tarjeta de mi mujer, que ni quiere, ni sabe, ni le interesa eso de BBVA NEt, que bastante tiene con las cuentas de su negocio.

El caso es que me quejé vía web con el correspondiente mensaje y me contestaron un "Lo tendremos en cuenta y no dude en informarnos de cualquier cosa que piense que puede mejorarse". Naturalmente este no era el texto exacto que ya no recuerdo, pero era parecido. Nunca me contestaron si conseguiría anular el envío postal a mi casa sin meter la clave BBVA Net de mi mujer, que por supuesto no tiene.

Y lo mejor del caso es que el Subject del email, es decir el Asunto del mensaje, aparecía un texto indicando que me respondían dándome solución a la incidencia". Mentira !!! No me dieron solución, ni siquiera me respondieron a la consulta, ni a la queja, ni razonaron su operativa.

Pero bueno, es lo que hay.

miércoles, octubre 08, 2008

Ayudar a los demás. ¡Ja! - ¡Que risa!

Últimamente he llegado a la triste pero asentada conclusión, de que cuanto más insisten las personas o las entidades en lo mucho que ayudan a otros, es cuando más mienten. No hay una manera más clara de reconocer que tus intenciones no son las declaradas, que insistir una y otra vez con lo mismo.

Me gusta ver como algunos bancos se aseguran de que todos los españoles sepamos como colaboran con el Tercer Mundo dando 3 millones de €, mientras se gastan 15 millones de € en publicidad para que todos nos enteremos.

Mirad la Fórmula 1 y su preocupación por el Medio Ambiente, pero luego corren en un circuito de noche y se encienden 2000 focos de 1500W (¿o eran 1500 focos de 2000W?).

Es lo mismo que sucede con los emails que contienen archivos terminados en pps, son presentaciones con consejos, avisos, sugerencias, amor, etc, pues no! En realidad, el hecho de que todos nos reenviemos esos correos permite a los spammers hacerse con millones de direcciones de email a las que luego enviarán publicidad o nos pedirán que demos los datos de acceso a nuestro banco por Internet o los de la tarjeta de crédito.

Hoy en día el concepto de "ayudar" lleva en la misma mochila el de "obtener a cambio". Esto que podría parecer normal, lo sería sino obtuviéramos tanto, a cambio a base de ayudar tan poco.

¿Todavía piensas que ITV es para garantizar tu seguridad? Nooooooooo. Los sin papeles, los pobres, los camellos, no pasan la ITV. Pero tú tienes dinero, y así pagas otro impuesto más.

Hemos llegado al punto en que los mismos hombres y mujeres que votamos a nuestros gobernantes, lo hacemos para que cuiden de nosotros privándonos de nuestra libertad.

Aunque un porcentaje de conductores pequeño es responsable de la gran mayoría de accidentes, a todos se nos prohíbe beber en una cena, aunque permanezcamos dos horas después de la misma conversando hasta recuperar el total control de nosotros mismos. La gran mayoría de nuestros padres hubieran sido entonces a nuestra edad, delincuentes. Sin embargo había menos que ahora y no se les acosaba.

¿Por qué no se multa a los que pillen bebidos y en el pasado hayan tenido accidentes por ir bebidos? Aparte de que el hecho de "ir bebido" ha ido cambiando en manos de cada gobierno hasta el punto de que la mayoría ya somos "criminales" por tomar una cerveza de más. También es injusto que una cifra valore nuestro estado de agilidad física y mental. Todo el mundo no soporta la bebida igual, ni pesa lo mismo, ni tiene el mismo metabolismo, prefiero que me hagan saltar sobre una pierna, andar en línea recta o dar volteretas. Me parece más justo.

Ahora se nos dice lo que es machista y lo que no. Basta con que alguien te acuse de serlo para obtener la reprobación de toda la sociedad, incluso de la que no te conoce ni sabe cual ha sido "tu delito". Pero seguro que algo habrás hecho.

Una bofetada en la calle es delito. ¿Cómo osas pegar a tu hijo? Todo eso es maltrato físico o psicológico o ambos. Ahora todo el mundo sabe más que tú lo que no debe hacerse, pero parece que todos desconocen lo que debe hacerse, porque cada vez los niños muestran peores y más delictivas conductas.

Vamos hacia un Estado donde el Gobierno aleccionará a todos los individuos sobre lo que son, lo que deben ser, lo que está bien, lo que está mal y nos acabará convenciendo de que no somos lo bastante buenos para encargarnos de nuestros propios hijos, de nuestro trabajo o de satisfacer en la cama a nuestra pareja. ¿O es una casualidad que cada día aumente la inseguridad sexual, la falta de autoestima, la decepción, el sentimiento de culpa de los padres, o la delincuencia ciudadana mientras se debilita la conciencia de colectivo o comunidad?

martes, octubre 07, 2008

Tolerancia o redundancia igual a cero

Si de algo me he hartado en los últimos tiempos es de oír cosas como:

- Que mala suerte.
- Si no hubiera pasado eso, aún estaría ...
- Estaba a punto de conseguirlo, me faltó muy poco, pero falló ...
- La vida no fue justa. No merecía ...
- Si no hubiera estado allí en aquel momento ...

Todo suena a lo mismo. A que por un solo fallo, las cosas se fueron al garete. Es la famosa teoría de un fallo aplicado al conjunto, a aquello de que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones o que un sistema resiste lo que la probabilidad de que la pieza que más sufre deje de funcionar.

Esa teoría es buena para unas cuantas cosas, pero no para otras.

No creo en la mala suerte, no en los términos en que se suelen expresar muchas personas. Cuando se produce un desastre, nunca es por un error, sino por una cadena de ellos, por un conjunto de fallos donde todos los elementos de seguridad no estuvieron a la altura de las circunstancias o mejor dicho, simplemente no cumplieron su cometido.

Sin embargo justificamos "el desastre" como producto del último fallo, rotura, acción, error, omisión o despiste. Y hasta parece cierto, pero no lo es.

En el fondo necesitamos creer en una causa sencilla, cómoda, comprensible y justificable. Una evidencia tan clara que podamos pasar página rápidamente.

Cuando se estrella un avión como ha pasado recientemente en España, decimos que es culpa de un componente que falló y no fue revisado. ¡Mentira! Las políticas de seguridad las deciden las aerolíneas, que buscan reducir costes; el técnico que detectó los fallos siguió el manual de procedimientos de la aerolínea, pero no el de Boeing, que es quien fabrica el avión. Quien escribió el manual de la compañía aérea, ignoró los consejos del manual redactado por el fabricante; faltó interés por quien había revisado el avión; falló el piloto que tras sucesivos intentos de despegue no supo darse por vencido, y pararse a pensar. Solo tenía prisa. Todos los elementos fallaron y murió gente.

Cuando hay apagones en España, no es culpa de las eléctricas ... solamente. Las ciudades no tienen adecuada planificación eléctrica; la demanda es desproporcionada y derrochadora; las eléctricas no invierten bastante en infraestructuras; el Gobierno no ha desarrollado ni exigido un plan adecuado de inversiones a las empresas eléctricas, ni ha mirado nunca de reducir con políticas agresivas la dependencia de energía del exterior.

La educación de nuestros hijos no va mal porque los padres necesitan trabajar para mantener el hogar, sino porque muchos hacen más horas de las que les toca y que no son cobradas ni declaradas por las empresas, por lo que no están en casa; los niños tienen demasiadas actividades escolares; las guarderías están saturadas y no pueden prestar toda la atención necesaria a los niños; sucesivos Gobiernos arruinan y sustituyen el plan educativo por otro distinto cuando llegan al poder; muchos padres prefieren desembarazarse de sus hijos que dedicarles los fines de semana; el sentimiento de culpa hace que se les consientan demasiadas cosas materiales, etc.

Los que se matan con el coche, suelen haber bebido, o tomado drogas, van a toda velocidad, no respetan las señales, ni a los semáforos, ni a los peatones, y acaban mal. Y los que tropiezan con ellos, tampoco tienen mala suerte salvo contadas excepciones. En primer lugar, salen a las mismas horas que los anteriores, van a los mismos sitios, ninguno de ellos se le ocurriría nunca llamar a la policía al ver que alguno de esos "personajes bebidos" coge el volante, ni les daría la matrícula o se personaría en la comisaría para presentar una denuncia. De hecho, todos nos alegramos cuando algún amigo bebido consigue llegar a casa en su coche y no pensamos que podría haber matado con él a alguien. Simplemente nos alegramos de que haya llegado. ¿Cuantos les retenemos? ¿Cuantos estaríamos dispuestos a quitarles las llaves del coche? ¿Es responsable solo el que ha bebido y se la pega? Aquí fallan todos los posibles elementos de control porque ni siquiera se piensa en ellos como tales.

El verdadero núcleo de la cuestión, es que reconocer que todo un sistema integral falla, es reconocer el fracaso de una sociedad o de un orden social, demostrar que hacemos todos mal las cosas, que no actuamos pensando en el bien común ni en la colectividad. Pero claro, vivimos en una sociedad hipócrita, ha de haber siempre un culpable identificable.

martes, septiembre 30, 2008

La educación

Cuanto más rica, sofisticada, pija y guay es la que gente con la que me topo, menos educación tienen. De hecho, últimamente me parece que todo el que tiene un Audi A3 es un capullo integral.

Me encuentro con mujeres que se quejan de que los hombres ya no son caballerosos. Pero como van a serlo si de cuatro palabras que dicen algunas chicas tres son tacos. Si fuman, beben y se emborrachan. Y son las mismas que luego no ceden su asiento en el autobús a nadie ni ayudan en casa a su abuela que aún les prepara la comida mientras se repantigan en el sillón con el móvil en la mano.

Por no hablar de los tíos en bici que te pitan por la acera para que te apartes cuando ellos son los que no pueden ir por encima, o de los que te pitan para que te saltes un semáforo con el coche. Me refiero a esos bienaventurados que eructan delante de la chica que les gusta, se rascan el paquete, se hurgan la nariz en los semáforos y ves como el moco se zarandea sobre la punta del dedo debido a la vibración que produce el mega-equipo de música. Si más que un moco te recuerda a un gusano bailando al "chumba-chumba-chumba".

Lo que más me gusta es lo extendido que está mostrar el dedito a la mínima, y hacer otros gestos llenos de cortesía y agradecimiento. Me recuerda a lo que hacían en los pueblos cuando un vecino era un idiota integral. Se bajaban los pantalones delante de su casa y hacían allí lo que les venía en ese momento.

¿Cómo se van a entender los dos sexos? Lo más probable es que a los 45 años se hablen y ninguno de los dos oiga al otro. Que ya os lo avisaron en las discotecas, que no se hacen responsables de que el nivel de sonido alcance valores peligrosos para la salud.

Pero no importa, seguro que los home cinema elevados al máximo volumen resuelven el problema. Ahora serán los tendederos de los vecinos los que se agiten al ritmo del chumba-chumba. Además, ¿qué culpa tenemos los demás de que no aprecien la buena música?

Cuando mi padre me habla de como antes podías avergonzar a alguien riñéndole por algo que no había hecho bien, ahora le digo que no se meta en líos a ver si le rompen la cara.

Yo lo entiendo. Mola más pasar de todo. A fin de cuentas, estamos de paso en este mundo, pero en algún momento de nuestras vidas todos necesitamos ayuda, o necesitamos a alguien. Cualquier idiota que piense un poco se dará cuenta de que es cierto. Si no queremos ser buenas personas por lo menos deberíamos ser egoístas inteligentes. Pero no, mejor ser guays e idiotas, que gran combinación para el futuro nacional.

Ala, y mientras, todos a comprar lotería, que somos uno de los países del mundo que más confía en la suerte. Seguro que hay millones para todos.

lunes, septiembre 29, 2008

Interesante diálogo

8:00 Soy una manzana
8:40 Permanezco en mi estado de manzana
9:30 Me noto más manzana
10:00 Mi horizonte se expande
10:30 Me percibo más vieja que ayer
11:17 La vida de una manzana está llena de grandes expectativas
11:43 Descubro con horror que no soy la única manzana
12:31 Una gota de rocío ha realzado mi belleza
12:39 Me reafirmo en mis convicciones

Esto es un ejemplo de lo que es Twitter.

Escrito por una persona famosa y con prestigio valdría millones en audiencia. En mi blog, y escrito por una manzana anónima, es una mierda.

Moralistas y payasos

Si algo me fastidia son las personas que les gusta ser mejores que los demás. Pueden serlo, pero una cosa es serlo, y otra muy distinta, aparentar serlo y encima jactarse de ello, es lo que vulgarmente decimos "ser mas papista que el Papa".

Una de las naciones más hipócritas del planeta, al menos desde mi punto de vista, que es tan discutible como el de aquellos que me leen (que por cierto he deciros que tenéis buen gusto al hacerlo), son los EEUU.

Ahora, al Gobierno y la nación americana, para desviar la atención y justificar el famoso plan de salvación de las empresas de seguros, hipotecas y banca del amigo Bush, que les va a costar un riñón y medio a los estadounidenses, quiere ponerse moralista.

Van a pedir responsabilidades a las empresas y a los ejecutivos que han obtenido pingües beneficios a costa del mercado bajista tomando posiciones a corto en la bolsa; quieren comprobar si emplearon malas artes para lucrarse, redactar leyes que legislen sobre lo que ganan y en definitiva, perseguir a aquellos que puedan haber sido parcial o totalmente culpables del nivel de especulación reinante y que ha provocado la abultada deuda que América parece dispuesta a asumir para salvar su economía. Todos no piensan así, pero son muchas voces las que sí.

Y yo me pregunto, ¿cómo se puede ser tan hipócrita? Muchas de las inversiones y gestión que hacia la banca de inversiones privada era legal y también su actuación y sus modos poco ortodoxos a veces de obtener dinero. ¿Y ahora nos ponemos quisquillosos?

No se hará nada como siempre, pero claro, hay que calmar a los que van a pagar el pato, que son los americanos de a pie con sus impuestos.

¡Viva la libertad en los EEUU! (que no defienden en el resto del mundo), ¡viva la tierra de las oportunidades! (que no tuvieron los indios por cierto), viva el país que se cree ejemplar en su comportamiento (pero al que nadie quiere).

¡Que gran país! ¡Que buen gobierno!

viernes, septiembre 26, 2008

Las horas extra

Cada vez que leo un informe de una gran consultora en España diciendo que los españoles hacemos pocas horas extra y que lo peor es que tenemos jornada partida (lo cual no les permite conciliar a muchos la familia con el trabajo) me entra la risa.

No es que no hagamos horas extra, es que no se declaran, porque tampoco se pagan. A esta primera aclaración la llamaría yo primer mandamiento de las empresas en España. Aparte está el hecho de que ningún "explotado" mínimamente inteligente puede reconocer que es idiota, porque trabaja mucho, y no cobra lo que trabaja. Son cosas que se hablan entre amigos, pero nadie sale en un programa de televisión para decir que trabaja 50h a la semana y cobra 40h, sería como salir para decir que nuestra pareja nos pone los cuernos y que además podemos decir con cuantos lo hace o lo ha hecho hasta el momento.

La segunda ley o mandamiento de las empresas en España es que muchos no hacen horas extra y además no las pagaríamos, somos muy considerados con nuestros empleados. De hecho -y aquí está el truco - si divides las horas de trabajo que Fulanito ha hecho en todo el año entre el número de días laborables salen 8h por día. ¡Vaya! ¡Qué curioso! Que buena empresa, ¿eh? Lo que pasa es que claro, llega diciembre y vamos con retraso, y es que trabajamos para tal o cual empresa y prometimos que todo estaría listo el 7 de enero. Naturalmente en estos días nuestros empleados que son todo profesionalidad trabajan 12h al día durante el mes de diciembre y descansan en alguna de las fiestas de fin de año, que no en todas. Luego en enero, cuando ya no pueden reunirse con los amigos ni con la familia porque todo el mundo se incorpora al curro, les damos 15 días de vacaciones para compensar el exceso de horas en diciembre, cuando les pedimos amablemente que trabajaran el 24, el 25 y el 31 de diciembre hasta las 24h de la noche. Pero son gente comprensiva.

Y la tercera norma de las empresas es que les importa un pimiento si los procedimientos que emplean para hacer las tareas son anti-racionales o consume-recursos-tontamente. El empleado hará todas las horas de trabajo necesario para hacer la tarea exactamente de la manera que dictamina la empresa y sus jefes, aunque pueda barrer el despacho con la escoba o el aspirador y nosotros decidamos que debe hacerlo con cucharilla. Porque las horas, ya sabéis, son gratis. A fin de cuentas es su baja productividad lo que hace que tenga que continuar trabajando. ¡Estúpido empleado, y da gracias que te doy trabajo mamón!

La cuarta regla se basa en el hecho de ignorar por completo cualquier tipo de organización lógica en proyectos, gestión, análisis, etc. Se puede molestar al trabajador a cualquier hora, en cualquier momento, para preguntarle cualquier cosa y sin tener en cuenta su experiencia ni sus respuestas a las preguntas efectuadas. Es decir, les llamamos solo para incordiar, para hacerles bajar la productividad, para que trabajen más por menos, ja, ja, ja, ja, noto que por fin se me llena la boca de codicia. ¿Me habré convertido en un jefe?

Y naturalmente lo que más placer les da a algunos empresarios, antes de volver a su casa para bañarse en leche de cabra - por no decir otra cosa - es dar una vuelta para ver quienes permanecen hasta tarde en su puesto. Vamos, lo que vulgarmente se llama presentismo.

Pero en España, no se hacen horas extra. Bueno, alguna sí, pero poquitas, poquitas.

miércoles, septiembre 10, 2008

El miedo

No es que cada vez nos acerquemos más a una sociedad dirigida por el miedo, es que estamos ya inmersos en ella.

Tenemos miedo a la criminalidad, como si todos los lugares fuesen peligrosos y lo fuesen a todas las horas del día, como si todos fuesen sospechosos y todos nosotros débiles presas sin posibilidad de defendernos o afrontar los peligros.

Tenemos miedo a la responsabilidad de criar a nuestros hijos, a hacerlo mal, a errar, a no aprender de nuestros errores, a ser esclavos en tiempo y esfuerzo de ellos, a dedicarles demasiado tiempo del nuestro porque somos egoístas, a dedicarles poco, lo cual nos haría sentir culpables.

Tenemos miedo a hacernos viejos, a engordar, a perder el pelo, a que se nos arrugue la piel, a perder la forma física, a que dejen de llamarnos otros amig@s solteros, a que dejemos de ser atractivos o divertidos.

Tenemos miedo a ser distintos a los demás, a que nos releguen a un segundo o tercer lugar, a que no nos llamen, a quedarnos solos, a hacernos intolerantes, a que nos digan que lo somos, a que nos juzguen como severos o como superficiales.

Tenemos miedo a no alcanzar lo que se espera de nosotros, a defraudar a los demás, a no lograr la autosuficiencia, a mancharnos de barro en el ruedo, a sufrir humillaciones, a quedar heridos, a hacer el ridículo, a ponernos en evidencia, a mostrar nuestras debilidades, a no tener personalidad, a no ser.

Tenemos miedo a decir lo que pensamos, a ser sinceros, a defender nuestros ideales, a luchar por ellos, a perder y sangrar cuando haga falta, a caer de rodillas y volver a levantarnos, a perder batallas para ganar guerras, a fatigarnos, a perseverar, a ser orgullosos y concienzudos.

Tenemos miedo a perder lo que poseemos, a convertirnos en una sombra de nuestras oportunidades, a caer en manos de nuestros enemigos, a ser esclavos en vez de hombres libres, preferimos el libertinaje a la libertad si el riesgo es la esclavitud, la vergüenza, el esfuerzo o el dolor.

Tenemos miedo a conocernos, a mirarnos al espejo, a leer en nuestra alma, a vernos como imperfectos, como no perdurables, como simples advenedizos que estamos de paso por este mundo.

Tenemos miedo a reírnos de verdad, a sonreír, a jugar, a divertirnos sin tapujos, a hacer lo que nos gusta, a animar a los demás a que nos sigan, a sentarnos a mirar y a conversar, a ser lo que somos y disfrutar de todo.

Tenemos miedo al que dirán, a los hipócritas, a los que se consideran mejores que nosotros, a los que creen tener derecho a juzgarnos, a los que se apoyan en la ley y no en la justicia, a los que dicen representar nuestros intereses pero vienen en nombre de los suyos, a los que mienten, a los que se esconden en la masa para cometer actos deleznables, a los que prometen la revolución o un futuro mejor.

Tenemos miedo al presente, y más aun al futuro.

Miedo, el miedo lo mueve todo, el miedo se apodera de todo. No te dejes cercar, no esperes a ser viejo para que te atenace completamente, se libre, se valiente, haz de ti lo que tú quieras ser.

lunes, septiembre 08, 2008

Vida dificil

La verdad es que la vida se ha vuelto muy difícil en los últimos tiempos. Nuestros padres y abuelos no son conocedores de la suerte que tienen de provenir de una época de total dicha donde solamente se tuvieron que preocupar de la Guerra Civil y del hambre.

Nosotros tenemos que pensar en nuestros hijos, en como darles la mejor educación, lo cual hace que mientras lo clarificamos todo, decidamos no tenerlos, y sufrir el durísimo trance que eso supone y que a duras penas soportamos con vacaciones, comprándonos una nueva televisión plana de 42" o financiando nuestra boda, la reforma del piso, el coche o nuestro nuevo look.

Nada puede ser más desesperante. No hemos tenido aún retoños y ya pensamos en su educación, en donde los dejaremos desde las 8am hasta las 8pm, mientras nosotros trabajamos, compramos, vamos al gimnasio, tomamos un café con los amigos y volvemos apresuradamente para darles el beso de medianoche después del baño que le ha dado la asistenta.

Todavía recuerdo con desasosiego el día que mi amiga Marta me contó apesadumbrada como había abandonado su empleo al decirle su jefe que no tenía madurez, ni educación, ni respeto, y que era demasiado superficial. Pero que se habrá creído. Marta es mi mejor amiga. Siempre estuvo ahí cuando las cosas se pusieron muy mal, ... creo.

En cualquier caso, nadie puede entender el estrés, la decepción y el sufrimiento que soportamos la gente de hoy. El síndrome post-vacacional, el síndrome de la gordura, la bulimia, el estrés, el colesterol, la cultura del cuerpo, los bajos sueldos, el exceso de sudoración por el cambio climático, la caída del cabello, el gasto de las operaciones de estética, y la falta de pareja estable ante la increíble cantidad de gente inestable, desesperada, sin valores, y sin sentido común que nos rodean.

La vida es muy difícil, y no es cierto que seamos tan egoístas. Solo la mayoría lo son. Yo por ejemplo siempre estoy pensando en los demás, lo que pasa es que a veces no tengo tiempo de fijarme en ellos porque mi vida se hundiría, y no puedo permitírmelo.

viernes, septiembre 05, 2008

Los carriles bici

No paramos de oír lo bueno que es incentivar sistemas alternativos para trasladarnos por la ciudad. No importa si decidimos emplear el transporte público, ir a pie, o en bicicleta, pero lo importante es contaminar menos, reducir el uso de combustible y eliminar el exceso de humos y ruidos provenientes del tráfico y que sufren los viandantes todos los días.

Pero claro, incentivar la bici es algo que en algunas ciudades, en pleno siglo XXI no saben como se hace. Por eso prohíben circular por las aceras en las zonas donde no hay carriles bici, lo cual nos obliga a pasarnos a la calzada, a circular como un vehículo más.

Todo esto pretende sin lugar a dudas que ciclista se relaje y pueda respirar el aire limpio de los tubos de escape de los otros vehículos; que uno pueda tutear a los demás conductores que en las horas punta se desgañitan de alegres comentarios desde las ventanas de sus coches cuando ven como el amable ciclista tapona un carril permitiendo a los demás vehículos deleitarse con el paisaje de la ciudad.

Naturalmente el ciclista, cansado de halagos constantes por una mayoría de conductores agradecidos, porta casco y chaleco reflectante con el único fin de ensalzar la grandeza de su acción y ser claramente visible para aquellos conductores que desean aprovechar los pequeños huecos que a veces el ciclista deja en su carril al pegarse demasiado a la acera. Son riesgos certeros que el ciclista afronta como hidalgo caballero de estos tiempos.

No es cierto que la red de carriles bici sea incompleta o claramente inconexa en las ciudades, simplemente los gobiernos locales nunca pensaron que las deficientes infraestructuras hicieran peligrar el entusiasmo de estos idealistas y ecologistas ciclistas que hacen de los objetivos del gobiernos los suyos.

miércoles, septiembre 03, 2008

Ahorro de energía

La semana pasada me dio por pensar en lo mucho que insiste este Gobierno (y los anteriores) en el ahorro energético y lo poco efectivo que resulta. El Estado Español gestiona a dos millones de funcionarios y uno no deja de preguntarse que hacen ellos para reducir el consumo energético y de paso, la factura de la nación.

Uno puede ver como las enfermeras o auxiliares en Sanidad se salen del edificio por la puerta de atrás para "hacerse un cigarrito" mientras el aire acondicionado (a.a.) se escapa por la puerta abierta; o como se abren las ventanas cuando el a.a. alcanza cotas cercanas a la congelación; o cuando en invierno les sudan los pies y van en camisa de manga corta por el exceso de calor.

Ante tan buen hacer y tanto gozo en el trabajo, se me ocurrió preguntar a algunos funcionarios que les parecía ese derroche presupuestario de nuestro gobierno y así fue como enteré de lo mal que se gestiona la energía en todos los edificios públicos.

Lo gracioso del caso, es que quejas hay, y a veces considerables, pero la respuesta permanente ante el mal diseño de las instalaciones, su envejecimiento o su mala praxis, es la de bajar la cabeza y asentir, así que los funcionarios se cansan de quejarse y mitigan el mal funcionamiento del sistema aumentando el consumo y deshaciéndose de los excesos de frío y de calor. Lo cual imprime a las máquinas un esfuerzo adicional para trabajar a pleno rendimiento, y alcanzar las cotas que tienen marcadas y que "todos los que trabajan en esos lares" desean que no alcance.

Cuando el Gobierno pedía que el a.a. no bajase de los 24º en verano y no superase los 21º en invierno, debía pensar que el principal problema de los sistemas de refrigeración es que se suele desear mucho frío y mucho calor. Pero lo cierto es que con sistemas centrales de calefacción nunca todos pueden estar contentos en un edificio. Y parece ser que los sensores de la máquina central a veces promedian de manera muy discutible, y 18º en un extremo del edificio y 30º en el otro, dan un acogedor y agradable promedio de 24º, con lo que la máquina puede permanecer en stand-by.

Pero parece que también ordenadores, impresoras, servicios de reprografía, la propia iluminación y demás cosas que consumen electricidad no son revisadas, y en muchos casos tampoco se exige que solo se dejen operativos los servicios imprescindibles durante la noche, los fines de semana o las vacaciones.

Parece que dar ejemplo ya no está de moda.

lunes, agosto 04, 2008

Donando donando pero no dando

Yo no sabía que las Universidades, los colegios y otras instituciones públicas no pueden tirar el material informático, así que lo donan a ONGs por ejemplo u otras instituciones públicas.

Lo que cada administración considera digno de donarse o de dejar de emplearse porque ha sido renovado permite vislumbrar con claridad si tienen decentes, buenos o hinchados presupuestos.

No es lo mismo saber que están tirando o dando Pentiums III de hace 7 años que ordenadores Pentium D a 3Ghz. Pues bien, el caso es que esos ordenadores pueden enviarse a administraciones locales, colegios y colectivos externos (Cuba por ejemplo) con los que exista algún tipo de acuerdo. Sin embargo, no pueden donarse a particulares. El caso es que muchas veces buenos ordenadores acaban en los contenedores, mejores que este que yo estoy empleando ahora, porque nadie presenta una solicitud, cosa que es necesaria para donarlos.

El resultado es que un ciudadano de a pie no puede quedarse con un equipo de estos que van a tirarse porque nadie ha solicitado su uso, o peor aún, a veces los propios funcionarios pasan del enorme papeleo que supone la donación, que ha de cubrir importantes requisitos.

Así que el material muchas veces se infrautiliza, o se almacena, hasta que se desfasa tanto que no sirve a nadie, y mientras, el estado y las administraciones locales y autónomas, a gastar y tirar del presupuesto comprando lo último.

Señores venga, que los monitores con culo de vaso pueden seguir gastándose hasta que agoten su vida útil. Que sabemos que las pantallas planas molan más, ¿pero seguro que hace falta cambiarlas todas? Si es que ya lo decía mi padre, los administrativos son tan productivos, y les viene el tiempo tan justo para hacer sus tareas, que necesitan lo mejor, incluida la grabadora de DVDs, el teclado y ratón a pilas (que reponemos todos de nuestros bolsillos) y un procesador de última generación para seguir empleando el Windows XP que lleva unos cuantos años rodando y las viejas aplicaciones de MSDOS o de Windows 95.

Pero bueno, ahora que llegan las vacas flacas, seguro que todos ponen el grito en el aire cuando no se renueven los equipos el año que viene. Aparte de que, me parece muy bien que se exporte lo que no nos sirva, pero primero deberían asegurarse de que nadie en España lo necesita.

Para mi un particular es más importante que un país extranjero, pero no, somos tan buenos, seguro que allí llegan perfectamente, sin signos de corrupción, sin ninguna contrapartida para las mafias locales. Seguro que llegan a su destino perfectamente.

Si es que a veces mira que somos desconfiados.

Saludos

jueves, julio 31, 2008

Menos mala baba y más sexo

Me he dado cuenta de que con la edad, la mayoría de los amig@s y parejas que conozco dejan de hacerlo con la misma frecuencia que antes. Y no me refiero a gente de 90 años, sino de 35 tacos.

Que nuestros padres, mayores por cierto, follan más que nosotros, ¡es de vergüenza! Tanto portátil sobre las piernas, tanta tele y tanta consola, para acabar reconociendo que comemos basura, nos movemos poco y salimos a la calle en el intervalo de los anuncios, aunque claro, siempre podemos encargar la comida y evitar el esfuerzo.

Lo bueno del caso es que a todos nos gusta "hacerlo", pero parece que los encuentros se vuelven complicados. El extremo es el de aquellos que te dicen que no lo hacen en verano sin aire acondicionado, pero serán vagos. Y eso que se ha demostrado que practicar el sexo mejora la salud, la receptividad de la pareja, y sobretodo evita los malos rollos.

Que todo se perdona tras un buen polvo, y si no es así, por lo menos uno está dispuesto a dialogar, transigir o discutir los puntos conflictivos. Que se está más relajado y las cosas se ven de otra manera. Que seguimos siendo animales y "esa música" camela a todas las bestias.

Yo cuando mi novia está de mala uva tres días seguidos, lo primerito que pienso es, ¿cuánto hace que no lo hacemos? Si pasa de los cuatro días, malo; si llega a la semana, chungo; y si son diez días, me miro al espejo y pienso, seré hijo de ....

Bueno, que ya se que los casados tienen más veces sexo, pero los solteros, aunque todo lo que brilla no es oro, pueden recurrir a las manos y a los buenos argumentos de libro de Mark Emme sobre las "Técnicas de masturbación para el hombre".

Saludos

martes, julio 15, 2008

Los explosivos

El primer explosivo inventado fue la pólvora, que menudo rollo era, porque matabas con balas de pistola y cañón, pero producía un humo negro y denso que ensuciaba las armas a cada disparo, obligando a limpiarlas; como si no tuvieran bastante con recoger los cadáveres o rematar a los heridos.

Luego, allá por mitad del s. XIX, un italiano llamado Ascanio descubrió la nitroglicerina, pero era muy inestable. Tuvieron que esperar a que Alfred Nobel, el creador de los premios Nobel, encontrará una forma más estable, llamada dinamita. Él pensaba en canales, caminos, puentes y obras de ese tipo, pero evidentemente tenía más usos no tan lícitos.

Aunque el poder explosivo de la dinamita es mayor que el de la pólvora, no era adecuada para cañones o armas que necesitaban desarrollar explosiones más largas en el tiempo y donde se trataba de que el proyectil alcanzara la distancia y potencia máximos. Menos mal.

Con el tiempo, consiguieron que estos explosivos no produjeran humo, cuestión fundamental para que las unidades que disparaban no fueran localizadas y desintegradas a distancia con andanadas de cañón (algunos disparaban hasta a 120Km de distancia).

Sin embargo todos recordamos a Charlton Heston en "55 días en Pekín" volando el polvorín. No molaba nada que te volaran un polvorín, porque moría hasta el apuntador más cercano. Estaba bien matar a los otros, pero esa era una forma vil y poco heroica de volatilizar tropas.

Solo les faltaba controlar el momento en que los explosivos podían o no detonar, es decir, cuando podían ser peligrosos y cuando no (como aquello de "armar" o "desarmar" las cabezas atómicas, pues igual). Y así nació elTNT o trinitolueno, todo en el mismo siglo claro, y casi a la vez. Ya no explotaba solo, necesitaba detonador.

¿Y qué nos falta? Un explosivo potente y controlado, ¿qué necesita además de matar a mucha gente? Cualquiera que viva en la sociedad consumista de hoy te lo dirá sin rodeos. Ha de ser barato, ha de abaratarse, a ver si eso de matar gente me va a salir muy caro y puedo matar poca, que todos quieren divertirse.

Pero las cosas siempre pueden mejorarse y perfeccionarse (no me refiero a la bomba atómica). Y siempre ha de haber alguien que llega y riza el rizo. Y así fue. Un tal Hans Henning en 1899 creó la ciclonita, el explosivo prenuclear más potente del mundo, que por cierto usarían los EEUU para bombardear Alemania masivamente durante la 2ª GM. Menos mal que el colega no vivió para ver como mataban a su descendencia (a lo mejor tuvieron suerte o no tuvo descendencia y decidió vengarse) con su propio invento. Si es que la vida tiene muchos derroteros y nunca sabes por donde te van a dar.

No deja de resultar paradójico que el tio que creó el Nobel de la Paz creará uno de los explosivos más mortiferos aun hoy. Si es que las cosas nunca son blancas o negras, vivimos en un mundo gris, como el aire que respiramos.

domingo, julio 13, 2008

Debe ser una pasada

Hace poco leí el libro de un tío que se planteó decir no a todo lo que le pidieran, dijeran o reclamaran durante una semana. Al principio dice que fue tenso y duro, pero conforme comprobó que la gente se quedaba alucinada cuando les negaba cosas que eran razonables o de derecho, y no pasaba nada, cogió confianza, y sus "nos" procuró hacerlos más rotundos, más irónicos o más cínicos (sin pasarse demasiado) y sin dignarse a contestar a las personas que le respondieron airadas.

Por lo visto se negó a pagar el autobús y logró argumentarlo con éxito; se negó a trabajar en fin de semana, a quedarse a una reunión fuera de horario, a prestar dinero, y cuando su jefe le advirtió que podía despedirlo, le soltó un "No, no lo creo" y luego se levantó y marchó tranquilamente de la silla. Y ahí sigue.

La verdad es que tenemos demasiado miedo a pararle los pies a compañeros, jefes y chulos varios, y la mayoría de las veces, no sucede nada. Dice que es una experiencia que vicia y produce una extraña sensación de poder y satisfacción. Vamos que es más barato que las drogas y aunque produce un placer más efímero, es más saludable.

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